El Rewinder: “Into The Wild”

Voy a comenzar este post parecido a como George Clooney comenzaba sus exposiciones en una película de mucha actualidad en este momento (Valga la redundancia). Coged dos mochilas, en una tenéis que meter todos los momentos felices de vuestra vida que hayáis vivido en soledad. En la otra pondréis todos los momentos felices que hayas vivido en compañía de álguien. Coged las dos mochilas y poneros una en cada hombro, ¿Cuál pesa más?.
El camino de la vida no es una carretera solitaria cruzando el desierto, tiene varias bifurcaciones por las que puedes elegir ir y que a la vez se cruzan con más y más bifurcaciones. Unas son caminos de arena, otras autopistas bien asfaltadas y otras no son más que el camino de álguien que se cruza en el tuyo. Quizás para preguntarte simplemente la hora, quizás para acompañarte durante un trecho o disfrutar el sendero, junto a ti, hasta el final.
¿Hacia dónde se dirige nuestro ser?, ¿Cuál es nuestra meta? Eso cada uno verá. Para unos es un sueño, algunas personas prefieren vivir el camino, otros simplemente se sientan y ven la vida pasar, los hay que quieren alcanzar el horizonte y existen los que ya están de vuelta en el suyo. Otros cambian de camino en cada cruce, unos exploran cada rincón y otros saltan al camino de al lado para compartirlo. A algunos el camino les tiene esperando piedras o baches, en ocasiones insalvables. Existen los que necesitan tener el control del cambio de agujas y los hay que tiran con lo que les depare. Algunos lo recorren deprisa,otros, demasiado lento.
Sea como fuere lo importante es intentar en la mayor medida que a cada paso le acompañe una sonrisa. Porque tal vez la meta de nuestras vidas sea el propio camino. Disfutar el momento y de las personas con las que te cruces, chupar de ellas, compartir experiencias y disfrutar de todo lo bueno que esa personas te den.
Alex Supertramp, no, no. Llamemos a las cosas por su nombre, Christopher McCandless, tenía una meta, Alaska, vivir de la tierra. Dejó atrás familia y posesiones para cumplir su sueño. Durante dos años vagó por los Estados Unidos y México buscando la forma de prepararse y llegar a su destino. Compartiendo momentos mágicos con personas que, de un modo u otro, le tocaron en el alma. Desde sus padres y hermana hasta una pareja de desconocidos que ve durante cinco minutos descendiendo un río. Disfrutando de lo que el paisaje le ofrecía mientras dejaba atrás una sociedad que no le entendía.
No voy a contar mucho más por respeto a aquellos que no la han visto y que sin duda deberían verla. Un viaje maravilloso de la mano de Emile Hirsch y todo un reparto fantástico desde Marcia Gay Harden y William Hurt (siempre lo confundo con Stellan Skarsgard y viceversa), hasta Vince Vaughn, Kristen Stewart o el genial y poseedor de uno de los mejores momentos del film, Hal Holbrook. Todos ellos capitaneados por Sean Penn únicamente como director y guionista. Mención especial para la fotografía de Eric Gautier y la banda sónora de Eddie Vedder (vocalista de Pearl Jam, bro).
No sé que pensaréis exactamente de este post pero cuando veáis la peli todo se entenderá. O no. La verdad es que quizás es algo divagatorio pero me da igual. Miradla o mejor dicho, observadla y cuando lo hagáis, o si ya lo has hecho, déjame tus impresiones.
Sin más me despido diciendo solamente:
“Happiness only real when shared”






















Me encantó la película.
Y como post…….genial.Uno de los mejores que he leido.
Da q pensar….y muxa verdad en tus palabras Happix.
Cuidate, y sigue disfrutando de tu camino como solo tu sabes hacerlo.